Espacio para intercambiar conocimientos en el Doctorado en Ciencias Gerenciales de la UNEFA Yaracuy

Espacio para intercambiar conocimientos del Doctorado en Ciencias Gerenciales UNEFA-Yaracuy

sábado, 30 de julio de 2011

Punto de Partida


Lcda. Evelia Salazar

El presente escrito pone de relieve las ideas adoptadas en el “hasta ahora” trabajo doctoral, y recalco “hasta ahora” porque si algo ha quedado claro, es que en nuestro universo transcomplejo las realidades son cambiantes, mutantes, transformantes, y con ellas nuestros pensamientos y decisiones.
Es sí como pretendo abordar “La Evolución Cualitativa del Gobierno Electrónico para la materialidad del Control Social de la Gestión Pública en la Gobernación del Estado Yaracuy y sus Entes Descentralizados”, el cual surge como una inquietud por desarrollar aportes significativos en la línea de investigación Estado-Gerencia-Sociedad ESGESO, de la Universidad Experimental de la Fuerza Armada Nacional UNEFA, para Doctorado en Ciencias Gerenciales. La intención es profundizar en el tema de la contraloría social con suficiente rigor analítico para ser aceptado como un modelo de gerencia participativa en la administración pública, que genere mayor potestad a los ciudadanos a participar en el control de la gestión del gobierno regional a través de la información digital de los portales institucionales realmente útiles.
La Constitución de la República Bolivariana de Venezuela, consagra en varios de sus artículos el derecho de participación ciudadana en el control social de la gestión pública, así mismo, otorga al Estado el deber de generar y facilitar las condiciones más favorables a la sociedad para la práctica del control social en la gestión pública. Ante esto, nacen las siguientes interrogante: ¿Cuáles son los fundamentos teóricos y legales que enmarcan la Contraloría Social y el Gobierno electrónico en Venezuela?; ¿Los portales electrónicos del gobierno de Yaracuy proveen información útil para el ejercicio de la contraloría Social?; ¿Qué Lineamientos deben contemplar los portales electrónicos para facilitar la contraloría social?.
Me atrevo a aseverar que aún no se ha logrado la materialidad de la contraloría social, bien porque los ciudadanos no saben cómo hacerlo, porque se ha perdido la fe en el sistema o porque simplemente las condiciones creadas por el estado para el ejercicio de la contraloría social no son tan favorables, ya que a la par de las condiciones jurídicas a medias existe resistencia de los mismos órganos y entes públicos a someterse a este tipo de control, lo que notablemente va en su detrimento. Así mismo se entrevé una aparente desarticulación entre los órganos de control fiscal y las contralorías sociales.
Desde esta postura, vislumbro la existencia de cuatro grandes desafíos:
1. Indagar los fundamentos teóricos y legales que enmarcan la contraloría social y el gobierno electrónico en Venezuela.
2. Valorar el contenido de los portales electrónicos de la gobernación del estado Yaracuy y sus entes descentralizados.
3. Interpretar los lineamientos que deben contemplar los portales electrónicos útiles para el ejercicio de la contraloría social.
4. Generar un modelo teórico gerencial para la evolución cualitativa del gobierno electrónico para la materialidad del Control Social de la Gestión Pública en la Gobernación del Estado Yaracuy y sus Entes Descentralizados.
Es evidente la necesidad de generar los mecanismos realmente apropiados para la materialidad de la contraloría social a través de los portales electrónicos, entendiéndose por una parte que el control social en su esencia va más allá de elevar quejas o denuncias que en muchos casos están demarcadas por un componente político, sino que permita que los ciudadanos participen de una forma práctica y responsable en las labores de control y en la búsqueda de soluciones a las desviaciones encontradas, y por otra, Que el estado se someta inexorablemente al control social con la adopción y respeto de estos mecanismos.
De aquí se entiende que vincular estado y sociedad nos sitúa en un escenario transcomplejo, esta condición demanda una posición reflexiva, orientada hacia el reconocimiento de la transdiscliplinariedad para su abordaje, como punto de partida para la generación de un modelo teórico gerencial que acople “La Evolución Cualitativa del gobierno electrónico para la materialidad del Control Social de la Gestión Pública en la Gobernación del Estado Yaracuy y sus Entes Descentralizados”.
Para esto, considero apoyarme en El Troudi (2005) con su obra: “Herramientas para la Participación” y Torrealba (2006) con “La Contraloría Social. Diferencias entre Contraloría Social y Veeduría Social” donde definen y relacionan diferentes aspectos concernientes a la contraloría social.
Así mismo, para lo relacionado con Gobierno Electrónico, considero lo planteado por Peres y Hilbert (2009) en su libro: “La sociedad de la información en América Latina y el Caribe: Desarrollo para las tecnologías y tecnologías para el desarrollo” donde refieren que “En los países de américa latina existen evidencias sobre la mayor transparencia que el correcto uso de las TIC genera en las operaciones públicas.” Y comentan además que “La administración pública opera bajo un sistema de control que obliga a los organismos a rendir cuentas periódicamente, sin embargo es necesario tomar en cuenta que algunos funcionarios públicos podrían recibir estímulos para no informar adecuadamente a la población, la que en última instancia debe supervisar su gestión”. De esto se entiende que a pesar de la utilidad de los portales electrónicos para la contraloría Social, existe resistencia para su correcto uso por parte de los organismos públicos.
Adicionalmente, en cuanto al nivel metodológico, me inclino hacia el paradigma cualitativo con el enfoque fenomenológico-hermenéutico, que según Leal (2005) “se interesa por la interpretación y la comprensión, en contraste con la explicación”. Por supuesto esta inclinación no es definitiva, transito libremente el camino hacia el descubrimiento de la mejor forma de abordar esta investigación debido a que los mismos tienen carácter emergente, por lo que van construyéndose a medida que se avanza en el proceso de investigación.

sábado, 16 de julio de 2011

La Transdisciplinariedad y La Complejidad


Lcda. Evelia Salazar

Ante la unidisciplinariedad, multidisciplinariedad y la interdisciplinariedad, se distingue la transdisciplinariedad como un movimiento intelectual de investigación integradora de las distintas disciplinas, perspectivas científicas y del conocimiento, enfatizando la confluencia de saberes para dar paso a una ciencia verdaderamente universal.

La investigación unidisciplinaria se desarrolla en el ámbito de una sola disciplina, lo que cercena su capacidad para enfrentar la complejidad de la realidad actual.

En la investigación multidisciplinaria, participan diferentes disciplinas pero las definiciones se mantienen dentro del ámbito de cada una de ellas y la autoría se presenta de manera independiente.

Para la Interdisciplinariedad la autoría es compartida y la integración de las diferentes disciplinas se entrevé desde la planificación y asignación de responsabilidades. Los investigadores deben considerar los procedimientos y trabajo de los otros para el cumplimiento de un objetivo común definido en la investigación.

En tanto que, en la investigación transdisciplinaria se constituye una completa integración teorética y práctica, donde los investigadores transcienden sus propias disciplinas, es decir, van más allá de ellas, llegando a compartir un marco epistémico amplio para la composición conceptual resultante de la investigación.

La contextualización de estos términos está basada en los aportes de Martínez Miguélez (2003), los cuales fueron acotados para una más fácil y diluible comprensión del tema, permitiendo inferir que la unidisciplinariedad, multidisciplinariedad, interdisciplinariedad y la transdisciplinariedad no son conceptos antagónicos sino simplemente diferentes, y que esta última implica aquello que está al mismo tiempo entre las disciplinas, a través de las diferentes disciplinas e incluso más allá de cada disciplina individual.

De aquí, el enorme potencial de la transdisciplinariedad para abordar conjuntos problemáticos complejos dados por la misma diversidad en las percepciones de la realidad, a través de un enfoque integrador de saberes con capacidad para funcionar sistémicamente, que según Martínez Miguélez (2003) es “…precisamente lo que tratan de hacer las metodologías que adoptan un enfoque hermenéutico, fenomenológico, etnográfico, etc., es decir, un enfoque cualitativo que es, en su esencia, estructural-sistémico”.

Entonces es de esperar, que como nuevos investigadores reflexionemos sobre este paradigma emergente, y evaluamos las posibilidades reales de materializar nuestra tesis doctoral desde el enfoque transdisciplinario.

Por ello, ver la transdisciplinariedad como “un ideal muy escasamente alcanzado hasta el momento”, tal como lo hizo Martínez Miguélez (2003) es una consideración que comparto, en virtud de los obstáculos que se oponen a este enfoque, incluyendo la misma resistencia de las profesiones a abrirse hacia la unidad del conocimiento global y los esquemas rigurosos que a menudo exigen los equipos evaluadores de los trabajos doctorales.

Pese a esto, la orientación del investigador debe estar dirigida a ir más allá de las limitaciones de nuestra mente, evitando agotar la realidad desde una sola perspectiva, entendiendo que para la posibilidad de captar y comprender las estructuras y sistemas complejos propios del mundo actual se hace imperativo una mentalidad habilitada para ampliar las fronteras del conocimiento.

sábado, 2 de julio de 2011

Investigador Científico… Cautivo o en Libertad?


Lcda. Evelia Salazar

 
En estos momentos de cambios constantes y de evolución social, no existe alternativa más que disfrutar de lo novedoso, es así como en el campo del conocimiento los investigadores deben estar dispuestos a innovar incluso lo que hoy se pondera como innovación. Tener la mente abierta, estar dispuesto a romper esquemas, enfrentar la incertidumbre sin miedo, ver en las equivocaciones oportunidades, sentir pasión y confiar en la intuición, son algunas de las disposiciones, que bien pueden acompañar al investigador en la búsqueda de la verdad.


Pero… Se puede buscar esta verdad cuando se tiene el pensamiento en cautiverio?, Acaso la imposición de procedimientos y convencionalismos no limitan la libertad creativa del Investigador?. No se puede pretender actuar como dummies y concebir la investigación como un mero requisito para la obtención de un título, con adaptación a los gustos y exigencias de un grupo evaluador; por el contrario hay que atreverse a inventar o reinventar formas, métodos, caminos que nos lleven a la verdad, considerando nuestras propias potencialidades y experiencias.

Leal (2005), al exponer los procesos mentales del investigador, señala “El conocimiento preliminar de la temática de estudio es el punto de partida de todo científico, pero en la medida en que éste, está abierto continuamente hacia la búsqueda, las distintas teorías existentes y emergentes enriquecen su capacidad de observación, de comprensión, de uso de técnicas y de instrumentos”, también este autor hace referencia del musement como “un proceso de reflexión y meditación que consiste en dejar la mente libre paseándose de una cosa a otra”. Estas aserciones muestran como el investigador abierto en la búsqueda de la verdad, durante su proceso de investigación, complementa  de sus experiencias para generar nuevos conocimientos, los cuales resultan ser cada vez más complejos y no descartan la serendipidad.


Por otra parte, cabe señalar que la epistemología, orienta al investigador sobre que metodología o estrategias le son útiles en la búsqueda de conocimiento, lo que reafirma lo improductivo que puede ser la imposición de patrones en contraste con la libertad en la investigación, donde cada cual pueda tomar de los métodos existentes lo que le es útil, sin temor a hacerlo diferente.



Finalmente, me permito comentar lo provechoso que ha sido el texto de Leal “La Autonomía del Sujeto Investigador y la Metodología de Investigación”, que por su lenguaje sencillo permite digerir fácilmente su contenido, haciéndolo altamente recomendable para nuevos investigadores que como yo, buscan transformar y producir realidades a partir del conocimiento.

viernes, 1 de julio de 2011

De la Complejidad a la Transcomplejidad en las Organizaciones.


Lcda. Evelia Salazar

Los modelos epistémicos y las corrientes de pensamientos están sufriendo una variación acelerada, de aquí la necesidad de considerar periódicamente nuestra manera de ver las cosas ya que lo que se está planteando en un momento determinado, simplemente tiene visos de transitoriedad.
En esta transitoriedad, tiene un alto protagonismo la innovación, la educación y sobre todo la creatividad de los individuos así como las nuevas tecnologías de información y comunicación (NTIC).


Desde esta perspectiva, las organizaciones también se conciben cambiantes, mutantes, transformantes, en un entorno complejo y de alta incertidumbre. Esta condición demanda un escenario reflexivo, orientado hacia el reconocimiento, de la necesidad de una nueva mirada a la  multiplicidad de factores que estrechamente convergen en las organizaciones, reflexionándolas  a la luz de la transcomplejidad.

Para poder entonces, abordar el tema de la complejidad y la transcomplejidad en las organizaciones, es necesario primeramente contextualizar estos términos para una más fácil y diluible comprensión.
Desde un punto de vista etimológico la palabra complejidad es de origen latino, proviene de "complectere", cuya raíz "plectere" significa trenzar, enlazar. El agregado del prefijo "com" añade el sentido de la dualidad de dos elementos opuestos que se enlazan íntimamente, pero sin anular su dualidad.

En castellano la palabra "complejo" significa "que abarca", participio del verbo "complector" que significa yo abarco, abrazo. Se dice de lo que es difícil de entender o comprender por estar formado de diversos aspectos.

La complejidad es efectivamente el tejido de eventos, acciones, interacciones, retroacciones, determinaciones, azares, que constituyen nuestro mundo, en el cual la relación de lo uno y lo múltiple hace que la complejidad sea hoy día nuestro contexto.

Por su parte, la transcomplejidad, proviene del prefijo trans que se refiere a lo que simultáneamente es "entre" "a través" y "más allá" de la complejidad. Es una expresión que se viene usando para integrar los planteamientos del paradigma de la complejidad y de su método de estudio, la transdiciplinariedad, según Morín (2001). El término fue propuesto para referirse a una nueva ciencia: la ciencia transcompleja (Villegas 2004). De ahí que considerando la complejidad de las organizaciones pareció pertinente pensarla desde la transcomplejidad, pretendiendo entenderlas a partir de redes y de interrelaciones que  se conjugan en una serie de racionalidades cuyos efectos terminan produciendo situaciones tan azarosas como inciertas.

Entre tanto, las organizaciones se “…conceptualizan como un sistema de acción inteligente” (Morgan, G 1998 citado por Mariña D). Pero la característica más importante es la interconexión de distintos elementos que a su vez, se revelan en toda su complejidad. Complejidad que significa emergencia de procesos, heterogeneidad entre los actores que intervienen,  sensibilidad a los factores del entorno, hechos u objetos interactivos y con componentes de aleatoriedad, azar e indeterminación, que  representan incertidumbre. Por todo esto, definir las organizaciones como entidades complejas ya no es suficiente y exige de parte del sujeto una estrategia de pensamiento creativo que permita gerenciarlas desde la transcomplejidad.

Hoy en día es necesario que las organizaciones diseñen estructuras más flexibles al cambio y que este cambio se produzca como consecuencia del aprendizaje de sus miembros. Esto implica generar condiciones para promover equipos de alto desempeño, entendiendo que el aprendizaje en equipo implica generar valor al trabajo y más adaptabilidad al cambio con una amplia visión hacia la innovación. En el transcurrir de esta transformación, se crean una suerte de tensiones y problemas a los que tiene que enfrentarse la sociedad de organizaciones por cuanto las seguridades de hoy se convierten en los absurdos del mañana (Drucker, P 1994).

También refiere Drucker, que es decir común de las organizaciones "El personal es nuestro principal recurso" sin embargo en la práctica pocos hacen lo que predican. La organización tiene que atraer personas, mantenerlas, reconocerlas y recompensarlas, tienen que motivarlas, servirlas y satisfacerlas, dando paso a equipos de alto desempeño.

De todo lo antes planteado se desprende que en la sociedad de organizaciones, desde una visión transcompleja, cualquiera que tenga un conocimiento tendrá que ponerlo en práctica en beneficio de la organización y se verá obligado a renovar estos conocimientos constantemente de lo contrario se volverá obsoleto.

Esto es innovación de la innovación en un  esquema de gerencia con énfasis a lo subjetivo y humano, y en la flexibilidad ante la rapidez, inmediatez y vertiginosidad de los cambios en el entorno y su divulgación, lo que a su vez repercute en el incremento del capital intelectual de la sociedad y la regeneración de las propias organizaciones.


Es evidente en definitiva, la necesidad de dar paso a una nueva forma de relación entre el hombre y la realidad que le rodea que se traduzca en la conformación de un nuevo modelo de organización donde la valoración de lo social y colectivo juegue un papel de relevancia.